El gato: la libertad
Siempre me ha parecido el gato un símbolo de libertad. Para los egipcios ya constituía un animal sagrado. Curiosamente, su fascinación comenzó debido a la capacidad que los felinos tenían para hacer desaparecer los molestos ratones de forma masiva.
Jugando con gatos he aprendido que existe una línea que une la confianza con el miedo. El gato, así como cualquier ser humano, parece transitar por un punto intermedio, entre estos dos extremos. Hay gatos, que huyen de cualquier persona, e incluso sonido, al igual que hay hombres y mujeres incapaces de hablar en público o mirar a los ojos a otra persona, por ejemplo. Algunos se encontrarían a salvo en un mundo de ratoneras donde no hubiese porqué salir de casa.
Del mismo modo, hay personas muy extrovertidas, sin miedo a los demás, que saben relacionarse y confiar en los demás, a veces demasiado. Paralelamente, he visto gatos que sin ningún problema, entran en casa de un desconocido en busca de ese sofá mágico que tanto adoran. Nadie dijo que fueran tontos, ni mucho menos.
El gato, en mi opinión, sabe mantener muy bien su libertad. A pesar de que ya le hemos puesto el apellido de “doméstico”.
Son muchos los autores que se han dedicado a escribir sobre este animal.
Consecuencia de investigaciones científicas, reflejadas en El gato común, de Rita Mabel Schiavo, podemos reseñar a modo de curiosidad que los típicos ronroneos del gato nos indican saludo, invitación, gratitud o persuasión.

Así mismo, los maullidos emitidos mientras su boca se cierra, significan petición, y a veces súplica.
Sin embargo, cuando lo hacen con la boca abierta (bufidos incluidos), expresan una clara desaprobación o amenaza.
El gato es un animal del que uno puede aprender mucho más de lo que imagina, así que, como diría Desmond Morris, Observe a su gato.
Artículos relacionados
Comentarios al artículo
1
Fecha: January 20, 2008 at 7:21 am
Los gatos son unos genios. Viven con nosotros y nos son fieles hasta cierto punto. Si ellos quieren irse y no volver nunca más, lo hacen sin hacerse ningún drama. Son totalmente independientes.
Los perritos son otra cosa, son fieles hasta las últimas consecuencias. Por eso es imposible no quererlos.
Pero lo que hace interesantes a los gatos, es justamente esa libertad e independencia que los caracteriza.
2
Fecha: March 11, 2008 at 11:09 am
[…] a la hora de adquirir una mascota. Lo que antes normalmente era tener como mascota un perro o un gato ahora ya no gusta a la gente, tal vez por el modo de vida o por el tipo de vivienda, el caso es que […]
3
Fecha: August 27, 2008 at 4:38 pm
[…] obligamos al gato a permanecer encerrado y sin distracción alguna el gato se aburre. Si esto ocurre el gato canaliza este aburrimiento y […]








Últimos comentarios