Enseñarle a ser limpio (1ª parte)
Cuando acaba de llegar a su casa, cansado, perdido, ya que ha dejado a su mama a sus hermanitos, a su familia es muy importante tranquilizar a su nuevo compañero. Déjele buscar su sitio y a que se vaya acostumbrando a su nuevo hogar. Pero no pierda mucho tiempo pues con pocos meses un cachorro ya puede controlarse aunque también es verdad que su capacidad de retención es limitada.
El animalito hará sus necesidades en momentos determinados, al despertarse, después de haber bebido……. en resumidas cuentas, muy a menudo. Es el momento adecuado de adoptar un método.
Sáquelo, si le es posible, después de cada uno de estos momentos al jardín o a la calle. Diríjase siempre al mismo lugar, así sus reflejos, al ser condicionados por una asociación de olores, funcionarán siempre bueno, o tal vez casi siempre.
Al principio puede costarle un poco pero no se preocupe si le felicita, después de cada enternecedor.
Para controlar las ganas de su cachorro, existen unos compuestos aromáticos hechos con las esencias de los ácidos grasos. Se trata de estímulos de carácter olfativo que lo atraen siempre al mismo lugar, lo que acelera su aprendizaje de la limpieza.
Todos los perros no están preparados para aprender a ser limpios a la misma edad. Para algunos bastan 5 semanas, otros sin embargo necesitan 4 meses.
Artículos relacionados








Últimos comentarios