Los animales silvestres
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Los animales silvestres

Aunque es una norma que no se pueden tener animales silvestres como mascotas domésticas, muchas personas no hacen caso sin saber que está cometiendo un acto ilegal al hacer vivir a estos animales en un hábitat no natural.

¿Cuáles son los animales silvestres? ¿Qué los diferencian de otras mascotas? A continuación te explicamos más sobre los animales salvajes.

animales salvajes

Un animal doméstico es todo el que vive en la naturaleza sin la supervisión de los humanos y que utiliza sus recursos para sobrevivir. Dentro de los animales silvestres también encontramos a los que están en peligro de extinción, sea este vulnerable, crítico, u otro tipo.

¿Por qué no podemos tener de mascota a un animal silvestre?

No debemos tener un animal silvestre como mascota porque la mayoría de ellas están en peligro de extinción y si los retiramos de su hábitat natural no podrán reproducirse por lo que se agilizará su extinción al no haber más ejemplares vivos.

animale silvestre

Además, la mayoría suele morir por depresión o estrés ya que al sacarlos de su ecosistema no encuentran los mecanismos necesarios para sobrevivir al estar acostumbrados a alimentarse por si solos.

Los zoocriaderos

Si estamos muy interesados en los animales silvestres podemos buscar un zoocriadero en nuestra ciudad y visitarlo. En muchos de ellos se permite que las personas apadrinen a los animales y a cambio puede visitarlos cuando deseen. De esta forma nuestra familia podrá disfrutar de ver a estos animales y ellos se mantendrán saludables estando en un hábitat natural.

animales silvestres

Si tenemos hijos debemos explicarles que estos animales no podemos llevarlos a casa pues necesitan estar en un ambiente natural para sobrevivir, claro que, podemos tomarle fotos para documentar su crecimiento y crear un vínculo con él, de paso que creamos una conciencia pro ecológica en nuestro hogar.

Finalmente, debemos tener presente que en España hay una serie de animales silvestres que se encuentran en peligro de extinción, entre ellos: Águila Imperial ibérica, Fartet, Lagarto gigante de Las Canarias, Lince Ibérico, Oso pardo y Samarugo.

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3 Comentarios

  1. CARLOS ESTRADA dijo...

    SEÑORES DE “ANIMALES MASCOTAS”
    España

    Por fin una nota que me agradó. Hay que insistir en NO TENER COMO “MASCOTAS DOMÉSTICAS” A FAUNA SILVESTRE, tampoco de criaderos autorizados; eso acostumbra mal a los ciudadanos y moviliza la caza furtiva de especies protegidas y actos de contrabando, es decir, el mercado negro paralelo.

    Un abrazo y Dios los bendiga.

    CARLOS ESTRADA *escritor, periodista de investigación y proteccionista independiente con decenas de certificaciones oficiales y científicas y máximos reconocimientos internacionales. Trayectoria pública desde 1970 ampliamente documentada a través de décadas, dedicado a actividades ecuestres, entendido en comportamiento, enseñanza, rehabilitación y derecho internacional animal, con incautaciones de reiterados millares de ejemplares vivos, colmillos de elefante, pieles y cueros silvestres por muchos centenares de millones de dólares -récord nunca igualado en el mundo-, y rescates de más de 600 caballos del maltrato y actos de cuatrerismo (incluyendo 52 y luego 37 en los últimos dos meses); campañas desinteresadas en bien de leyes vigentes y de la vida de los animales, privándome de vacaciones y placeres, usando dinero propio, equipos especiales, biólogo y peones contratados, etc. Actualmente me encuentro en recuperación de nuevas heridas graves sufridas, con costosos tratamientos privados lejos de esta ciudad (más de cinco accidentes este año) y sufrimiento permanente que no le desearía a nadie.

    Buenos Aires, Argentina, 31 de octubre de 2011.

  2. CARLOS ESTRADA dijo...

    INNECESARIO FUSILAMIENTO DE ANIMALES EN VÍAS DE EXTINCIÓN EN OHIO, EE.UU.

    Este despiadado exterminio de fauna salvaje en EE.UU. muestra al mundo la mentira norteamericana del cumplimiento de normas de “protección animal” tan promocionado en publicaciones, en convenciones internacionales y EN DOCUMENTALES DE “ANIMAL PLANET”.

    Opinión respetuosa como entendido en comportamiento, enseñanza, rehabilitación y derecho animal, con experiencia directa en manejo de leones, tigres, caimanes, leopardos, lobos, osos, etc. (por supuesto, sufrí graves ataques de especies peligrosas). Mi nombre figura en decenas de extensos cables de prensa de AFP al mundo (entre 1987 y 1993 aproximadamente), en más de cincuenta artículos escritos por un ecologista escocés en el diario inglés “The Buenos Aires HERALD”, en libros europeos (fui entrevistado tres veces por un conservacionista inglés que vivió en Kenya y Tanzania, África), notas en revistas jurídicas y de instituciones nacionales, con innumerables elogios de legisladores asentados para la historia en Versión Taquigráfica N°42 del H.C.D. de la Ciudad de Buenos Aires en 801 páginas, década del ‘90 -sesiones públicas ante la prensa internacional-, noticias publicadas en varios centenares de diarios de todas partes, varios reportajes de una radio de Australia sumado a agradecimientos diplomáticos por rescatar fauna de ese país; fui entrevistado por un camarógrafo de profundidades del ecologista francés Jacques Cousteau y del documentalista español y experto en fauna Félix Rodríguez de la Fuente; he impulsado en 1986 la primera condena en la historia del Poder Judicial argentino contra un traficante ilegal de fauna y publiqué numerosos trabajos acerca de la conducta de guepardos, perros, serpientes, caballos, monos, arácnidos, etc.

    En mis inicios colaboré con los más destacados científicos de áreas oficiales de distintas especialidades, con herpetólogos y zoólogos de centros de investigación y trabajé con ex directores de reservas de fauna del exterior; realicé experiencias en todo tipo de terrenos y climas, sufriendo enfermedades, accidentes y heridas en emboscadas de traficantes; he estudiado durante décadas el mundo animal, investigué negociados y logré la incautación de reiterados millares de ejemplares salvajes vivos, pieles y cueros de la caza furtiva y contrabando por muchos centenares de millones de dólares, récords nunca igualados en el mundo.

    Sé que Argentina no ha sido buen ejemplo en cuidado de especies vulnerables, permitiéndose durante décadas actos de crueldad y sostenida impunidad a negociados con animales, incluso fuerzas policiales han matado a balazos leones fugados de circos y zoológicos y pumas inofensivos que se acercaron a poblados corridos por perros y buscaron refugio en árboles, es decir, en este país se hace vista gorda a los peores crímenes contra la Naturaleza, tanto en el Sur como en montes y selvas de provincias del Norte, descuidándose pasos fronterizos; se desprotegen parques nacionales; se consiente el maltrato de fauna cautiva en zoológicos oficiales y privados; los circos movilizan fácilmente ejemplares de dudoso origen; hay matanzas de especies vulnerables en cotos de caza donde almacenan ilegalmente para atraer turistas extranjeros; no se controla la venta (prohibida por ley) de animales autóctonos y contrabandeados en ferias públicas; son lastimados diariamente millares de caballos –muchos provenientes de actos de cuatrerismo- que arrastran carros en calles del país por vacío legal, tolerada anarquía y “acuerdos” de trastienda con autoridades municipales; aumenta el hacinamiento y eutanasia de perros y gatos en institutos oficiales de zoonosis; nadie impide los crueles experimentos con animales en intocables laboratorios; influyentes industriales del cuero y peleteros (no generalizo) trabajan con gran porcentaje de especies del mercado clandestino, PERO… LA MATANZA DE TIGRES, LEONES, OSOS, ETC., QUE HICIERON LAS AUTORIDADES POLICIALES EN OHIO (EE.UU.) nos muestra la insensibilidad oficial que reinaría en esa nación, caso de promocionadas invasiones a países lejanos para “arreglar” peleas ajenas (supongo con fines de conquista), metiéndose impunemente en territorios extranjeros, intimidando y matando a centenares de personas.

    Hubiera sido posible dominar a los animales salvajes que escaparon de la tortura carcelaria, pero faltó profesionalismo y coraje, por eso lo resolvieron de la manera más “cómoda” como hacen en Argentina (reitero: casos de pumas, leones, etc.). Califico de hecho cobarde recurrir al “gatillo fácil” policial -permitido por gobernantes y aceptado por autoridades de fauna-, bajo pretexto de “proteger al pueblo y prevenir agresiones”.

    Conste que conozco bastante del tema. Si se hubieran organizado con rapidez y correctamente, en pocas horas tenían el problema controlado SIN NECESIDAD DE SACRIFICAR TANTOS ANIMALES EN VÍAS DE EXTINCIÓN ¿para qué permiten oficialmente “colecciones” privadas de fauna?

    Fue una vergüenza el acto irracional. Parece que no respetan la vida humana a la hora de abusar de poder bélico y tampoco se conmoverían al ordenar asesinar a balazos a decenas de animales que estaban en poder de un individuo con presuntos conflictos económicos y psicológicos.

    CARLOS ESTRADA *periodista de investigación y proteccionista independiente con decenas de certificaciones oficiales y científicas y máximos reconocimientos internacionales. Documentada trayectoria pública desde 1970.

    Buenos Aires, Argentina, 3 de noviembre de 2011.

    Nota: pido disculpas al distinguido lector si en algunos informes reitero parte de mi trayectoria pública, pero todos los días no son los mismos los que leen noticias, entonces es necesario fundamentar cuidadosamente y aclarar idoneidad en el tema, máxime si se cuestiona abusos de autoridades oficiales, es decir, para criticar asuntos graves hay que tener sólidos conocimientos y mucha experiencia.

  3. CARLOS ESTRADA dijo...

    ARGENTINA- PUMA “FANTASMA” EN VICENTE LÓPEZ (presuntos entretelones gravísimos)

    por Carlos Estrada *

    PARTE I

    Entre el 7 y 8 de febrero p.pdo. publiqué en dos o tres páginas dedicadas a los animales: “Puma Acosado por Humanos Peligrosos”, criticando con dureza el teatro que insensiblemente habrían montado en TV -con eco en otros medios- acerca de un supuesto puma “feroz” suelto en Vicente López, provincia de Buenos Aires.

    Repugna ver por televisión en Capital Federal noticias de esencia retorcida. Cierto canal promociona y muestra los sábados y domingos durante una hora las salvajes jineteadas públicas donde se tortura con impunidad (aparente “luz verde” oficial) a centenares de caballos, eventos que violan todo el tiempo la ley nacional N° 14.346 de Actos de Crueldad contra los Animales sumado a Apología del Delito (elogios por micrófono a los golpes que reciben los equinos), también el mismo canal en su noticiero tiene pequeño espacio dedicado a las especies silvestres argentinas en peligro de extinción, aconsejando su “cuidado” (?). Todo es confuso y gris, es decir, la misma emisora acaba de alarmar acerca de un “peligroso” puma suelto que “acecha” a los pobladores de Vicente López (provincia de Buenos Aires) y nada mejor que un reportaje a “aterrorizada” señora que muestra marcas de garras en paredes de su casa y explica su miedo ante el “malvado” animal que “trepa por los árboles a la mañana” en presencia de vecinos desde hace un mes. En cuatro semanas no lastimó a nadie ¿podemos calificarlo como “malo”?

    Estas alertas televisivas sin base científica y a modo de chismes de conventillo sirven para vender pescado podrido, crear pánico y desatar odio hacia un inocente felino que está al borde de la extinción porque en Argentina las autoridades de fauna de varias provincias permiten su caza (muerte por deporte o para negociar su piel impunemente en el mercado negro internacional), también crianza de cachorros como “mascotas domésticas”, animales que ingresan a la provincia de Buenos Aires sin que los controles policiales y otros los detecten (¿coimas mediante?) y son vendidos a particulares, “coleccionistas” de fauna o canjeados en forma de contrabando por otras especies salvajes a Europa y EE.UU.

    Las autoridades nacionales de Fauna a través de décadas no han hecho nada positivo para frenar el tráfico ilícito de especies protegidas (excepto posibles operativos aislados), ni han dado cumplimiento estricto a los tratados internacionales CITES que Argentina firmó.

    Respecto al puma (puma concolor) no existe protección alguna a sabiendas que su población está en desaparición por el exterminio que realizan inescrupulosos ganaderos (mis familiares nunca mataron a zorros o pumas que por hambre y falta de hábitats atacaron a sus animales, únicamente buscaron caminos preventivos ajenos a cualquier daño). Los desmontes están acorralando al puma y otras especies sin que aparezca un político recto con espíritu patriótico (no patriotero) que se oponga a los grandes negociados y deterioros de pulmones verdes que sufre nuestro suelo, además hay muchos casos recientes donde las mismas autoridades de aplicación (direcciones de Fauna) y policías criminales decidieron matar a balazos a pumas asustados trepados en árboles bajo pretexto oficial que “los dardos anestesiantes no dan resultado” (?), ejemplares que se han acercado a viviendas humanas corridos por perros y otros porque son liberados por sinvergüenzas que no los pueden mantener y, debido a su mansedumbre, se arriman a las personas por hambre y no precisamente para “devorar” humanos, sino esperando que les den comida porque han sido criados en cautiverio. Lógicamente como carnívoros si están debilitados van a cazar presas menores como lo ha establecido la cadena natural y en situaciones límite pueden atacar a pequeños gatos ¿el público y la prensa se alarman cuando los gatos domésticos persiguen pajaritos o matan lauchas y las comen? Hay que comprender que todos tenemos derecho a habitar la Tierra y si ese puma sigue en el barrio será porque en su inocencia confía en la gente, esa misma gente que lo quiere muerto; no sabe qué hacer porque le arrebataron su vida libre en el bosque o montaña y lejos de sus iguales y de su hábitat no puede resolver nada, está condenado a morir linchado o encerrado entre hierros y piso de cemento hasta sus últimos días, destino que le fijó el hombre. Presuntamente fue capturado y criado como “mascota” por un miserable sin alma gracias a la vista gorda de autoridades de fauna y policiales que conocen las rutas del tráfico ilícito de pumas y otras especies silvestres, pero mirarían para otro lado; ahora aparecen decenas de vampiros humanos pidiendo la sangre del inocente animal que el único error que cometió fue venir a este mundo y conocer al peor de los animales: el hombre. ¿Tan difícil es aceptar que debe estar atemorizado y con hambre? ¿tan difícil es dejarle bastante carne y que coma para sobrevivir? después, con tranquilidad podrá ser capturado, no ahora con métodos sucios de engaño.

    Buenos Aires y resto del país no tendrían “especialistas”, sólo opinólogos que han leído libros y cuidado fauna en jaulas de crueles establecimientos (he comprobado muchos casos feos), además es raro que en áreas oficiales acepten pumas o leones aunque lo ordene la justicia y no deben ir a manos de coleccionistas privados ni zoológicos particulares. Lamentablemente, entre señoras “asustadas” y medios de prensa han creado una “bola de nieve” basada en relatos exagerados y supuesto “peligro”.

    Analicemos: tenemos una sociedad de corrupción ramificada (no generalizo), donde se mezclan violadores y asesinos, patotas criminales que se adueñan de las calles, drogadicción juvenil en público, centenares de individuos matan por una cartera o un celular, hay periódicos secuestros de niños, es cosa común que perros agresivos mutilen y maten a menores de edad y ancianos, colectiveros criminales atropellan peatones como si pisaran basura, la policía continúa con el “gatillo fácil”, la estafa al prójimo es moneda corriente, salir a la ruta es un pasaporte a la muerte, los gobernantes dejan morir en el peor abandono a viejitos enfermos en las plazas ¿podemos decir que ese puma es “peligroso”? ese puma es un “bebé de pecho” comparado con los que piden su cabeza ¿de qué peligro hablan? Sólo hay que adoptar precauciones (menos precaución que ante la imparable ola delictiva) y defender la vida de una especie que se extingue en Argentina por maldad de un pueblo sin conciencia que salpica vergüenza al mundo a través de generaciones de maltrato animal, odios irracionales y crímenes entre hermanos. Conste que llevo muchas heridas graves cosechadas en campañas contra contrabandistas de tigres, osos, leones, caimanes, monos, serpientes, etc., y no animales “mansos”, teniendo como colaboradores a uno o dos biólogos y ningún auxilio policial ni médico cerca, entonces no me digan que capturar un puma domesticado es un problema; problema es para innumerables inútiles que sólo servirían para tenerlos en jaulas, alimentarlos (de la peor manera) y estudiar el resto por fotos y libros. Si me equivoco, pido disculpas e invito al “experto” a que se comunique conmigo y sin buscar publicidad me acompañe en una salida importante de pocos días (en la cancha se ven los pingos).

    En el caso de Vicente López se buscó la nota amarilla televisiva y la versión de una vecina “aterrorizada” por el “feroz” puma. Reitero: he sido herido grave muchas veces y me causa indignación que los “entendidos” enquistados en diferentes áreas hagan un drama de la captura de un simple puma; seguramente estos “científicos” devenidos “defensores de la Naturaleza” rodearán al animal con decenas de policías adictos al gatillo fácil, aplausos mediante de ciudadanos “valientes” y el elogio de los que buscan noticias teñidas de sangre.

    Nuestra nación crecerá un poco (sólo un poco) cuando exista preocupación por desarrollar sensibilidad humana, se respete a los animales, termine la hipocresía, el sensacionalismo, los dobles discursos y se preste más atención a la ética que al enriquecimiento personal.

    PARTE II

    En honor a la verdad, los proteccionistas nada podemos hacer para proteger a la fauna autóctona en riesgo de extinción si juegan con los animales silvestres ciudadanos de apariencia “respetable”, algunos medios de prensa y se prenden funcionarios públicos. Sin ir más lejos, las despiadadas y permanentes jineteadas públicas -que violan ley nacional- son promocionadas y mostradas por canales de TV con respaldo oficial, mientras millares de impunes chatarreros usan caballos lastimados y de dudoso origen para tirar carros con aval de intendentes municipales.

    Después de difundir mi crítica (me refiero a la Parte I), el 11 de febrero me llamó un amigo abogado, secretario de renombrado Tribunal Oral Federal y le pedí averiguar en fuentes confiables. Oficial jefe de servicio de la policía de Vicente López le habría comentado que en realidad nadie vio al puma (menos “tomando agua” en piletas de viviendas), que los “arañazos” que exhiben en una pared parecen hechos con una herramienta (?), es decir, prepararon el “circo” y que hasta ese momento no había constancias de la desaparición de gatos domésticos; que sólo hubo personas con ganas de salir en cámara (sic) y aparentemente un equipo periodístico dispuesto a vender amarillismo. Aseguró que no había denuncia formal y tampoco intervención de juez.

    Mucho más indignante fue lo del 14 de febrero cuando al anochecer recibí comunicación telefónica de un ex reducidor de fauna (a quien hace tiempo le hice incautar decenas de animales salvajes de dudoso origen, hombre que considero de palabra firme porque siempre reconoció su actividad ilegal y cuando prometió dejarla cumplió), este señor dijo a que su “bichería” del Gran Buenos Aires
    -actualmente de animales domésticos y pájaros de criadero- llegaron personas bien vestidas que bajaron de dos camionetas blancas cerradas (me reservo detalles para investigar), siendo consultado por un “puma mediano en venta”, como respondió que no se dedicaba más a la caza y venta de fauna, le preguntaron si conocía quién podía tener un animal de esas características, lo que negó. De inmediato se puso en contacto con otros comerciantes de animales y uno dedicado a los silvestres le habría respondido que se enteró que ciertos señores jóvenes “que trabajarían con relación de dependencia” (sic) estaban tratando de conseguir un puma “para una filmación” en Vicente López. Esto es gravísimo, incluso llegué a intuirlo días atrás ante la insistencia de varios personajes de dar con un felino “fantasma” a cualquier precio.

    Tal vez un puma inocente sacado de cualquier lugar termine sus días usado en cruel cacería impulsada por inescrupulosos.

    Conste: no sé dónde está la verdad, pero indudablemente este asunto fue manejado con intenciones que rozan la maldad y algo más, otra vergüenza que pone al descubierto nuestro subdesarrollo y falta de conciencia acerca de especies que están en alarmante retroceso numérico.

    CARLOS ESTRADA *escritor, periodista de investigación, dedicado a actividades ecuestres, entendido en enseñanza, crianza, comportamiento, técnicas de rehabilitación y derecho internacional animal, con muchos trabajos editados acerca de guepardos, arácnidos, serpientes, etc., proteccionista independiente de fauna salvaje con decenas de certificaciones oficiales y científicas y máximos reconocimientos internacionales que figuran en revistas nacionales y provinciales, publicaciones jurídicas, libros europeos, en versiones taquigráficas legislativas, innumerables extensos cables noticiosos de AFP (décadas ’80 y ’90), difusión de campañas, informes, editoriales, reportajes y artículos en varios centenares de diarios locales y de idioma inglés (prensa en papel), documentada trayectoria pública desde 1970, rescates de más de 600 caballos del maltrato y actos de cuatrerismo, con sólida experiencia en manejo de leones, caimanes, leopardos, monos, etc., y récords nunca igualados en incautaciones de reiterados millares de especies silvestres vivas, pieles y cueros de la caza furtiva y contrabando.

    Buenos Aires, 18 de febrero de 2012.

    Nota: pido disculpas al distinguido lector si en algunos informes reitero parte de mi trayectoria pública, pero todos los días no son los mismos los que leen noticias, entonces es necesario fundamentar cuidadosamente y aclarar idoneidad en el tema, máxime si se cuestiona abusos de autoridades oficiales, es decir, para criticar asuntos graves hay que tener sólidos conocimientos y mucha experiencia.