Los mejores amigos
Estaba triste, algo había sucedido que me había hecho sentir triste, sin ganas de nada. Intentaba disimular pero dentro de mi en el epicentro de mi estomago, habia como algo que pesaba y que no me dejaba sonreír, subir el animo, era la sensación de tristeza, tal vez un poco de impotencia.
Era una tarde de verano, domingo, todo estaba tranquilo no había nadie, el silencio se podía palpar como algo casi material y yo me sentía mal, triste pero ellos estaba allí, siempre a mi lado.
Mis perritos, mis mejores amigos, mis más fieles aliados. No importa donde yo fuera aunque fuera andar sin sentido. De la cocina a la habitación de la habitación la baño, del baño a la terraza y vuelta a la cocina.
Daba igual, ellos iban tras de mi como si les fuera la vida en ello. Y yo me sentía acompañada, sabia que ellos mientras vivieran estarían a mi lado.
Sabia que era yo la que no debería defraudarlos a ellos abandonándolos porque ellos no me abandonarían nunca.
Al final me senté en el sofá del salón a mascar mi tristeza de aquel día pero no lo hice sola, ellos estaban allí conmigo, uno tumbado a mi lado con la cabeza sobre mi muslo y la tórrale la parte superior del sillón con su cabecita muy pecada a la mía.
No hay articulo sobre perros ni manifestación anti maltrato de animales, ni nada que pueda expresar mejor que esto, que lo que son ellos para nosotros y lo que el hombre hace con ellos.
¡Que ingrato es el ser humano!
Podéis contarme alguna historia así ocurrida con vuestras mascotas? Me encantaría
Artículos relacionados









Últimos comentarios