A lo largo de la historia, fueron muchos los animales que tuvieron la suerte de tener un amo presidente. Algunos, incluso, llegaron a ser tan famosos como sus poderosos dueños. Así ocurrió, por ejemplo, con Socks, el gato de Bill Clinton, quien llegó a recibir, durante el mandato presidencial, más de cien mil cartas por año para envidia de su compañero Buddy, un perro de raza labrador que también formaba parte de la familia.
Lejos de ese reconocimiento social, informa Los Andes Online, los perros Vicky, Pashá y King Timahoe casi quedan en la historia estadounidense por una causa menos grata que amenazaba con culparlos de la caída de Richard Nixon, su amo.

Franklin Roosevelt, por su parte, tenía por costumbre recibir a sus invitados en compañía de Fala, una scottish terrier, mientras que para el terrier escocés Barney, ser la mascota de George W. Bush (quien días atrás sufrió la pérdida de otro de sus animales, un gato llamado India) le significó convertirse en protagonista de varios cortometrajes.
Pero no sólo la Casa Blanca tuvo animales entre sus huéspedes. En Eslovenia, un mastín bautizado como Brodi se convirtió en noticia cuando su dueño, el ex presidente Janez Drnovsek, aseguró ante la prensa que el animal se había vuelto vegetariano al igual que él.

En Argentina, en tanto, desde hace unos años las mascotas presidenciales son dos perros de raza boxer que responden a los nombres de Alex y Catalina, y pertenecen a la familia Kirchner.
Por último, cabe destacar que, a pocos días de la asunción presidencial del demócrata Barack Obama, son muchas las expectativas a nivel mundial acerca de cuál será la mascota que elegirá el flamante mandatario para compartir sus días en la Casa Blanca.
Foto 1: Flickr
Foto 2: Flickr
Ese gato hizo que ameriica fuese un gran pais, fue mejor mandatario que todos los presidentes de la historia juntos.
lloraree eternamente su muerte