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El emotivo vídeo de un Mono y sus nuevos cachorros

El mundo animal es sin duda sorprendente. Sabemos lo protectoras que son las madres, sean de la especie que sean, con sus cachorros pero ¿qué pasa cuando un animal que no ha tenido cachorros se encuentra con un pequeño grupo de perritos recién nacidos? El resultado os lo mostramos a continuación, en el emotivo vídeo de un mono y sus nuevos cachorros.

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El emotivo vídeo de un Mono y sus nuevos cachorros

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El vídeo viral que os mostramos ahora cuenta con un pequeño mono capuchino como su gran protagonista. Un ejemplar que parece “encontrar” a una adorable jauría de cachorros de perro a los que mima con caricias y diversos cuidados.

El vídeo, que ha dado a conocer el el usuario de YouTube jesse lightfoot, está siendo todo un éxito vieral y acumula en apenas cinco días casi dos millones de visitas. Dos millones de personas que ya han visto a este pequeño mono capuchino tratando a cada uno de los perritos recién nacidos con caricias, y con un cuidado extremo. Practicamente parece la madre de todos ellos.

Podemos pensar que el monito quiere cuidar a los cachorros como si fueran suyos o también puede que lo único que está haciendo es quitarles suciedad e incluso buscar insectos en el pelaje de los cachorros como fuente de proteína. Sea cuál sea el motivo, lo cierto es que el mono con sus nuevos cachorros es uno de los vídeos más sorprendentes de cuantos hayamos visto en la red.

No podemos decir que sea algo “raro” o inusual el hecho de que un primate cuide o se encariñe con otro animal que no sea de su especie. De hecho son capaces de llegar a reconocer a bebés humanos y cuidarlos, por la red hemos visto a niños jugando con monos o chimpancés como si este fuera uno de ellos.

Y conocido es el caso de Koko, una gorila que fue entrenada para expresarse con un lenguaje de señas o de signos, y que en 1984 adoptó a un gato al que crió como si fuera su bebé.

El gatito, tristemente,  se escapó de la jaula y fue atropellado, haciendo que Koko lamentara fuertemente su muerte repitiendo los signos de “malo, triste, malo” y “fruncir ceño, llorar, fruncir ceño, triste”, relata un artículo del LA Times fechado el 10 de enero del 1985.  E incluso emitió un sonido ululante que es identificado por los científicos como utilizado por los gorilas cuando están tristes e hizo los signos de “dormir” y “gato”.